miércoles, 15 de julio de 2015

ROAD TRIP 1: CALIFORNIA (Octubre 2013)

Viajo de vuelta a San Francisco, donde me espera Allan junto con Mustapha y Matteo. Un filipino, un francés, un italiano y uno de Bilbao. Parece un chiste, pero no... Es el inicio de un auténtico ROAD TRIP al más puro estilo americano!

Os pongo en escena, 4 personas y un honda civic. Sacos de dormir, dos tiendas de campaña, utensilios de cocina, camping gas, mantas, comida, mochilas... Vamos, unas sardinas en lata sobre ruedas.

Emprendemos nuestra andanza rumbo a Yosemite, uno de los parques nacionales más famosos de los EEUU. Llegamos de madrugada cansados y sin ganas de montar la tienda de campaña, de modo que decidimos "dormir" en el coche.

DÍA 1: YOSEMITE NATIONAL PARK

Con el nulo espacio existente en el coche y las gélidas temperaturas del exterior, pasamos inevitablemente la noche en vela. Nos ponemos en pie a las 6 de la mañana listos para un gran día de "hiking".

Desayunamos en la base del campamento y comenzamos la subida siguiendo el curso del río, repleta de frondosos y coloridos árboles.



Forrado de ropa hasta la bandera (dos chamarras, una sudadera y tres camisetas) en seguida  me doy cuenta del gran error de llevar tanta ropa. Una vez sale el sol y siendo necesaria tan solo una camiseta, toca cargar con todo en la mochila (además de la comida).

Aproximadamente en dos horas de subida pasamos por dos cascadas y ascendemos hasta el salto de una de ellas (la más grande de las dos), dejando unas vistas impresionantes.


Ascendemos hasta lo alto de una montaña dejando a un lado Half Dome, uno de los destinos mas visitados. Es una cumbre que termina con una subida de unos 50 metros de pared casi vertical, en la que dependiendo la época del año descuelgan una cuerda. El problema es que todo el mundo sube sin arnés y todos los años muere alguien precipitándose al vacío (pone los pelos de punta desde luego).


Como no hay tiempo para los dos, decidimos coronar Glacier Point. Seguimos el camino, subida, bajada y nueva subida para un total de unas 16 millas (más de 20 km). Por el camino nos topamos con dos autenticos vaqueros de Arizona (señor y señora) que viajan por todo el estado de California con sus caballos.

Los últimos kilometros se hacen especialmente duros a consecuencia del calor extremo y el peso de la mochila. Casi con la lengua fuera llegamos finalmente a Glacier Point.
El paisaje que se puede observar desde allí es, de largo, lo más impresionante que he visto en toda mi vida. Juzgad vosotros mismos...


Tras ser testigos de tan gigantesca belleza de la naturaleza hacemos un descenso rápido al campamento. Ducha, cena y tres horas de coche hasta el próximo destino.

DÍA 2: SEQUOIA NATIONAL PARK

Esta vez montamos las tiendas de campaña en la adentrada noche, siendo observados por un simpático mapache que "pasaba por allí". Escondemos la comida en unos contenedores especiales  para osos (asiduos de esa zona) y con más miedo que vergüenza nos tomamos un merecido descanso.

Nuevamente las bajas temperaturas dificultan el sueño, pero el placer de amanecer con el canto de los pájaros en un ambiente de paz merecen totalmente la pena.

El parque recibe el nombre por sus famosas secuoyas, algunas de las cuales tienen más de 1000 años y alcanzan unas alturas cercanas a los 100 metros.

Recorremos una nueva ruta algo más sencilla y breve, pero también repleta de espléndidas vistas desde lo alto de un macizo llamado Moro Rock..



Nos pegamos una buena kilometrada hasta Ridgecrest, un pequeño pueblo donde hacemos noche, esta vez en un hotelq... alegria para el cuerpo!



DÍA 3: KINGS CANYON Y DEATH VALLEY

Amanecemos temprano poniendo rumbo a Trona Pinacles, un enclave repleto de rocas variadas en un paisaje árido tipico de vaqueros, donde contemplamos un bonito y caluroso amanecer.
 


A lo lejos una vieja vía de tren cruza el extensísimo llano en el medio de la nada, lejos de las carreteras principales.




Proseguimos el camino haciendo varias paradas y contemplando cómo el paisaje se va volviendo cada vez más desértico.
Llegamos a Red Rock Canyon, otro pequeño parque natural repleto de arenisca con unas formaciones un tanto peculiares. Se ven muchas tiendas de campaña y caravanas pero nadie fuera de ellas, el calor y el sol empiezan a azotar fuerte.


Pasamos la zona de dunas de arena Mesquit Sand Dunes y llegamos a otro Cañon, este de roca mas rojiza, con vistas a todo el valle de Death Valley.
 

En este punto algo inesperado ocurre. Uno de los integrantes del grupo, en un momento de lucidez, decide sacarse una foto "artítstica" saltando contra una roca y cayendo al suelo. Resultado: hombro dislocado y una bonita foto para el recuerdo. Las siguientes 5 horas las pasamos buscando un hotel, esperando al equipo médico y finalmente trasladandole al hospital más cercano, a 300km de distancia.



DÍA 4: SANTA BÁRBARA

El último día hacemos una visita exprés a la famosa localidad de Malibú, que nos recibe totalmente cubierta de niebla. Divisamos varias mansiones interesantes y caminamos por la playa pero poco más.

Mi camino finaliza en Santa Bárbara, donde me despido de mis compañeros de viaje que vuelven hasta San Francisco. 
 
Me llevo una vez más una genial experiencia. 4 días realmente condensados con cerca de 1.000km acumulados y un sinfin de paisajes espectaculares. Risas, aventura, deporte, naturaleza... y la suerte de haber compartido todo ello con 3 personas geniales y de culturas diferentes.

Hasta la próxima!
















domingo, 12 de julio de 2015

COLORADO SPRINGS (Octubre 2013)

La llegada a la ciudad de Colorado Springs no es tan idílica como lo planeado. Viajo en un autobus Greyhound, una compañía que recorre todos los estados norteamericanos y a un precio muy asequible. Eso hace que indigentes y gente de cualquier clase social pueda viajar en ellos, lo cual me parece fenomenal, pero la sensación nada más entrar al autobús es de una falta de aseo generalizada. Por suerte mi trayecto dura solo 2 horas. Los que viajan hasta el destino final, Albuquerque (Nuevo México), tienen un total de 9 horas de viaje... buena suerte!



A mi llegada, paseo tranquilamente por la ciudad y en seguida me doy cuenta de lo raro que es moverse por ella sin coche. Bueno, lo que ellos entienden por coche podríamos catalogarlo nosotros como "minicamión" (y sin exagerar). Rara es la persona que no conduce un pickup o un todoterreno de dimensiones descomunales. Obviamente el bajo precio de los combustibles y la amplísima extensión de las ciudades son los desencadenantes de este estilo de vida.

Pronto conozco a Carolyn, una estudiante de la Universidad de Colorado Springs, amante de la naturaleza y los deportes, y con un gran espíritu aventurero. Ella solita realizó una ruta en bicicleta a lo largo de toda la Patagonia, una hazaña apta solo para valientes.
La primera visita que hacemos es el Gardens of God, un precioso parque natural plagado de formaciones rocosas originadas por la sedimentación de arenisca y caliza a lo largo de los años. 


Una serie de senderos recorre el parque dejando ver estos caprichos tan bellos de la naturaleza (por algo es el "jardin de los dioses"). Rocas de todas formas y alturas posibles hacen que sea un paraíso para los aficionados a la escalada. Lástima que se requiera de un permiso especial para poder practicar aquí este deporte. Esta vez me quedo con las ganas.

La siguiente excursión es sin duda la más espectacular. Se trata de un trail que se situa en la localidad de Manitou Springs. Su nombre lo dice todo: The Incline.


Como se puede ver en la foto, se trata de una subida repleta de escaleras. Antiguamente fue el acceso a los tanques de agua que abastecían a la ciudad, por medio de un funicular. Actualmente, los 500 metros de subida están acondicionados con aproximadamente 2.000 escaleras (no apto para todos aquellos que hacen uso diario del ascensor desde luego). Decir que en la foto sólo se aprecia un tramo, ya que después de lo que parece el final, existe un falso llano y posteriormente otra subida similar.

Carolyn y yo preparados para subir

Como soy de Bilbao y solo hay -3º decido llevar pantalones cortos. Es broma, en realidad me muero del frío pero es la única ropa cómoda que tengo (menos mal que Carolyn me presta amablemente una chamarra).
A medida que comenzamos a ascender la ropa de abrigo deja de cobrar importancia, e incluso vemos a dos tipos corriendo escaleras abajo sin camiseta (esos ya se pasan...).

Subida continua de unos 45 minutos, no demasiado dura pero haciendose notar la altitud de la propia ciudad más la acumulada durante la escarpada ascensión. Mucha gente llega incluso a vomitar al no estar acostumbrados a estas condiciones. Ahí van unas fotillos de diferentes tramos:

Si os fijáis veréis que a medida que se va subiendo empieza a verse más nieve, llegando a alcanzar una capa considerable en la cima. Las vistas desde arriba merecen realmente la pena.
La bajada la realizamos corriendo por la ladera de la montaña, disfrutando del espectacular paisaje que envuelve la ciudad. Desde luego una experiencia difícil de olvidar.

Las siguientes fotos son de una nueva ruta a pie, esta por las faldas de Pikes Peak, uno de los picos más altos de la zona. El camino atraviesa un bosque sombrío y nevado llegando a un espacio abierto con unas rocas que dicen tienen forma de pancakes.


Un tramo del río congelado

Como podéis observar la vida en Colorado Springs es realmente activa. No puede ser de otra forma con semejantes parajes naturales. El campus de la universidad cuenta además con unas instalaciones deportivas inmensas, en las que no hacer deporte es casi "un delito". La verdad es que las universidades americanas fomentan de forma notable la práctica de absolutamente cualquier deporte.


Por supuesto también hay tiempo para el relax. Aunque he de admitir que mi parte artística no esté demasiado desarrollada, siempre es bueno crear cosas nuevas y dar rienda suelta a la imaginación. Ahí va mi pequeña creación en un taller de manualidades, os presento a "Mustang"!


Está claro que el arte no es lo mío, pero a día de hoy aún le tengo un cariño especial. Cuántos patos coloridos de algodón conocéis que hayan recorrido tantos kilómetros? Es único.

Ya por último, una gran tradición americana... Halloween! Lo habitual es vaciar una calabaza y decorarla con una vela en su interior, para adornar el patio de las casas con el fin de dar un aspecto "realmente aterrador". Este es el resultado...

 Lo sé, da mucho miedo

Por supuesto con las tripas de la calabaza (y pocos ingredientes más realmente) se hace mi tarta preferida, Pumpkin Pie. Si no la habéis probado aún... no sabéis lo que os perdéis!

Toca poner fin a esta entrada y a mi estancia en el estado de Colorado. Me despido de Carolyn y sus amigos, triste por tener que marchar pero realmente agradecido por su excepcional acogida y generosidad. Todavía me esperan muchas aventuras por delante.

Próximo destino? En la siguente entrada...




sábado, 11 de julio de 2015

DENVER (Octubre 2013)

Denver es la capital de Colorado y conocida también como "The Mile-High city" porque está situada a una milla de altitud respecto el nivel del mar (1milla=1,6km). El cuerpo lo nota, teniendo durante los primeros días una sensación de ligero cansancio y leve dolor de cabeza. Es por tanto importante mantenerse bien hidratado constantemente. 

Vuelo directamente desde San Francisco y me alojo en casa de Howard, un tipo bonachón y generoso de espíritu jóven y con mucho mundo a sus espaldas. Comparto habitación con un chico joven de la Virginia profunda que viaja también por su propia cuenta. El intercambio cultural es realmente interesante.

Denver es una ciudad tranquila con pocos rascacielos, llena de pequeñas areas residenciales y zonas verdes. Poco que ver con las tipicas ciudades americanas. El centro o lo que ellos llaman downtown es realmente pequeño y se puede recorrer a pie en un solo día. A destacar la multitud de arte que se pueden encontrar en sus calles, sobre todo esculturas de lo más curiosas. Aquí os dejo algunas de las que más me gustan.




El mayor atractivo de los alrededores de Denver y en general del estado de Colorado son sus famosas montañas rocosas (Rocky Mountains), situadas a aproximadamente dos horas al noroeste de la ciudad. Mount Elbert, con sus casi 4.500 metros es el pico más alto.


El paisaje es increíble durante todo el trayecto, con una amplia gama de colores en el paisaje: arboles de hojas amarillas, verdes, rojas, un precioso cielo azul y las imponentes montañas rocosas cubiertas de nieve. Naturaleza en estado puro.  

 

Por si aún no lo sabéis, fui un gran amante (por no decir friki que queda menos elegante) del baloncesto, y sobre todo de la NBA. Como soy un tipo afortunado, asisto como invitado a un partido entre los Denver Nuggets y los San Antonio Spurs, en el mítico PEPSI CENTER! 
Mmm... una coca-cola por favor!


Es divertido ver a los americanos felices con sus palomitas y refrescos 10XL. Mil tipos de comida rápida dentro del estadio (y en general en todos lados) hacen que no estar gordo en EEUU sea todo un reto.


Con cero gradetes (ni frio ni calor) visito el anfiteatro Red Rocks, en lo alto de una montaña y rodeado de las populares formaciones de roca rojiza que conforman los míticos paisajes de Colorado. 

El anfiteatro cuenta con un museo con exposiciones de fotos y guitarras de todos los artistas que han actuado allí, entre otros los Beatles, Santana y Bruce Springsteen. Preciosas las vistas pero mucho amor al arte hay que tener para aguantar nevadas y gélidas temperaturas durante las dos-tres horas que dura un concierto...


Aunque esto no es cosa de Denver, sino de todo EEUU, existe un almacen llamado COSTCO donde venden comida en cantidades ingentes  y a precio realmente bajo, qué gran peligro! No os podéis hacer una idea de la cantidad de tipos de dulces, cereales, snacks y guarrerías múltiples que pueden llegar a vender. Cuesta creer que mientras tanto exista una parte del mundo que muera de hambre...

Para cerrar esta entrada, comentar que mi proximo destino es el causante de que haya volado hasta aquí. Es decir, la idea principal era hacer de Denver una mera escala (aunque finalmente muy bien aprovechada) para poder llegar a este magnífico enclave que viene a continuación. Como curiosidad, decir que tan solo me hizo falta ver una foto en google para defidirme a comprar el billete de avión y autobus. Es lo que tiene el amor a primera vista.

Espero que os guste tanto como a mi, la poco conocida pero increible ciudad de Colorado Springs!


miércoles, 8 de julio de 2015

SAN FRANCISCO (Septiembre 2013)

La famosa ciudad ciudad de la Bahía, San Francisco, es donde comienza la aventura. Más de un día entero y tres vuelos después (escala en Madrid y NY) mi cuerpo aterriza aunque mi espíritu queda todavía rezagado... menudo paliza de viaje!


Me ubico en una pequeña habitación alquilada en el no demasiado prestigioso barrio de Bayview, a escasos 30 minutos en tren del centro. Descubro el primer día que es uno de los barrios más conflictivos de la ciudad, si bien es cierto que los problemas se originan entre bandas callejeras y generalmente a altas horas de la noche. Decido ir con cautela y ser un animal diurno, que al final es lo mio...
Paso las dos primeras semanas pateando la ciudad de arriba a abajo, ademas en sentido literal... ya sabéis, las archiconocidas cuestas de pendientes infinitas de San Francisco.



Una curiosidad respecto a ellas es que si a la hora de aparcar tu coche no lo haces con las ruedas giradas hacia la acera... multa al canto! Lo cual es lógico, imaginaos la avería que puede ocasionar un vehículo rodando cuesta abajo sin control...

El clima es bastante curioso en esta época del año. Cielo azul con rachas de viento aleatorias y un constante efecto de frio-calor que nadie espera al pensar en California. La niebla es también una asidua de la ciudad. Como buen novatillo, mi maleta rebosa de pantalones cortos y ropa de verano, con escasez de ropa de abrigo.

San Francisco ofrece un sinfin de atractivos turísticos desde los más conocidos como el mítico Golden Gate, la carcel de Alcatraz o la famosa calle de Lombard street. Sin embargo hay muchísimo que ver en la ciudad y sus alrededores. Ahí van algunos de mis favoritos:

Puerto Fisherman´s Wharf: Un antiguo puerto con música, actuaciones callejeras, terrazas y por supuesto tiendas (mención especial a una con artículos exclusivamente para zurdos) hacen de este lugar un gran atractivo turístico. Multitud de leones marinos pululan a sus anchas por el puerto emitiendo ruidos un tanto peculiares, tomando el sol y dejándose fotografiar por todos y cada uno de los turistas. Son las estrellas del lugar y lo saben.



Sausalito: Una de las islas más bonitas y turísticas de San Francisco. Se accede por medio de un Ferry en el que se puede disfrutar de una bonita vista del skyline. Lo ideal es recorrer la isla a pie o en bici, admirando el paisaje y fijandose en los diferentes estilos de casitas que hay.




Tiburon: Otra isla aunque menos conocida y más residencial, con auténticos palacios y chalets de todas las formas y colores posibles. Una alegria para los ojos de cualquier arquitecto y un buen sitio para contemplar bonitos atardeceres como este.


Mission district: Uno de mis favoritos. Es el barrio más antiguo de la ciudad, prácticamente latino en su totalidad y con un ambiente realmente animado. La calle principal está llena de vida y tiene un encanto especial. Hay multitud de puestos de fruta y muy buena comida (os recomiendo que probéis los burritos). Tiendas de todo tipo, arte callejero... y gente genuínamente singular. Si alguna vez tenéis la oportunidad de ir, simplemente pasead y observad!




Chinatown: Es el mayor barrio chino en los EEUU, más grande incluso que el de NY. Es increíble cómo pueden desarrollar una zona tan extensa dentro de una ciudad fuera de su país... el mundo es de los chinos!



(Obviamente hay muchísimos más sitios pero la idea es mencionar solo unos pocos).

Unas de las cosas que más llama la atención de San Francisco es la diversidad cultural que existe. Además hay una gran cantidad de gente indigente viviendo en sus calles, provinientes de otros estados, ya que reciben una serie de ayudas por parte del ayuntamiento de la ciudad.

Aunque ya no lo vea como novedad puesto que es la cuarta vez que cruzo el charco (algún día quizás escriba sobre las otras experiencias) cabe mencionar también que los americanos son extremadamente abiertos. Hablar con cualquier persona en la calle, tren, supermercado... está a la orden del día, y es algo que particiuarmente a mí me encanta. Eso si, a la hora de establecer una amistad es otro tema, ya que tienen fama de no ser tan nobles como por ejemplo lo somos en el País Vasco (aupa ahí!).

En ese sentido soy afortunado ya que durante mi estancia conozco entre otros a Javiera y Allan (chilena y filipino respectivamente). Dos grandes personas gracias a los cuales la experiencia comienza a ser mucho más interesante y entretenida.




Estimo que con una media de más de 15km a pie todos los días y ocasionalmente haciendo uso de una bici prestada, no dejo demasiados lugares sin descubrir.
En cuanto a pequeñas escapadas, destacar la visita al extremadamente cálido parque nacional "The Pinacles", donde se puede hacer rutas largas y tendidas de senderismo (lo que los americanos llaman hiking) con interesantes formaciones rocosas.



No muy lejos de San Francisco (aproximadamente hora y media en coche) se encuentra la pequeña ciudad de Sacramento. Una visita exprés por lo más emblemático de esta pequeña ciudad y la excusa perfecta para practicar un nuevo deporte: el WAKEBOARDING.



Para abreviar y no dar mucho la chapa, resumo un poco con una serie de fotos aleatorias. Tened en cuenta que dos semanas dan para muuuuchas fotos, y más aun cuando es la primera fase del viaje. Lo que hace la emoción y sobre todo las cámaras de gatillo fácil de hoy en día...

Bay Bridge que conecta la ciudad de San Francisco con la Bahía de Oakland


Típicas casas de estilo colonial


El famoso puente Golden Gate


Vistas a la ciudad de noche
 
Antes de poner fin a esta entrada, debo decir que la parte del viaje viene a continuación es TOTALMENTE IMPROVISADA, lo que hace que comience mi pequeña gran aventura.

Me despido provisionalmente de San Francisco, para poner rumbo a mi próximo destino... Denver!